Academia Deportiva Samaritano forma talentos deportivos

APORTE• Marco Mollinedo Cortez es el fundador de la Academia Deportiva Samaritano

El orureño Marco Mollinedo Cortez es un amante del fútbol, militó en las juveniles del Club San José de Oruro, pero una lesión en la rodilla lo hizo abandonar sus sueños a la edad de 18 años. 

Estudió la carrera de Ingeniería de Sistemas en la Universidad Técnica de Oruro (UTO), posteriormente se trasladó a Santa Cruz a la Villa Primero de Mayo, al barrio Buen Samaritano, donde formó un hogar con Eloína Sahonero Villarroel, con quien tiene dos hijas, Jazmín (21) y Rusel (13).

GESTO. Cionny Álvarez, gerenta general del periódico LA CALLE, entregó poleras deportivas a la Academia Samaritano

Mollinedo es el director de la Academia Deportiva Samaritano, escuela que nació impulsada por los vecinos del barrio Buen Samaritano que en época de pandemia le pidieron que enseñara a los niños a jugar fútbol para que se distraigan y se apartaran de los dispositivos electrónicos, como a él le encanta el fútbol le pareció una brillante idea. 

 De esta forma, empezó a crecer este sueño y a despertar ilusiones en los jóvenes, motivo por el cual desplegó su trabajo a otros barrios como el barrio San Jorge e Internacional.

APOYO. La Academia recibe material deportivo donado por los amigos

El proyecto es financiado con sus propios recursos y con la ayuda de su familia que cubren en un 100 % el salario de los tres profesores y la indumentaria deportiva para que los niños no tengan que pagar y puedan asistir a clases.

 También recibe apoyo de Coopaguas para instalar bebederos y riego en las canchas donde entrenan.


FELICES• Los niños agradecieron al periódico  LA CALLE por el obsequio

Actualmente entrenan los lunes, miércoles y viernes en el barrio San Jorge, donde asisten alrededor de 60 niños entre 5 y 18 años, mientras que los martes, jueves y sábado en el barrio Internacional, donde asisten 50 niños desde los 10 hasta los 17 años. Los sábados y domingo entrenan en el barrio Buen Samaritano, donde asisten 30 niños entre 9 y 17 años.

A Mollinedo lo llena de orgullo aportar con jugadores a la Asociación Cruceña de Fútbol (ACF) y a clubes con quienes tiene convenio como es el Patujú y el 300/17.

 “Como impulsor de esta actividad me gusta premiar los talentos para formarlos en clubes de mayor relevancia”, explicó el entrenador deportivo. 

La escuela deportiva busca concienciar a los padres de familia acerca de la importancia que tiene para la salud de los niños que realicen una actividad física, lo cual los convierte en seres activos, dinámicos y los aleja de los vicios, además que les da la oportunidad para destacar y brillar en el fútbol profesional.

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